Bronceado

Cómo se produce el bronceado 

Los rayos del sol están divididos en dos tipos de radiación ultravioleta: UVA y UVB. La radiación UVB quema la capa superior de la piel (la epidermis), causando las quemaduras de sol. 

La radiación UVA es lo que hace que las personas se bronceen. Los rayos UVA penetran las capas inferiores de la piel, donde estimulan a células llamadas melanocitos para que produzcan melanina. 

La melanina es la pigmentación marrón que ocasiona el bronceado y es la forma mediante la cual el cuerpo protege a la piel de quemaduras. Las personas con una tez oscura se broncean más intensamente que las personas con la piel más clara ya que sus melanocitos producen más melanina. 

Pero solamente porque una persona no se queme con el sol, esto no significa que él o ella estén protegidos del cáncer de piel y otros problemas. 

Protección eficaz frente al sol 

bronceado

Mantenerse alejado de la exposición al sol es la única respuesta lógica ¿Pero quién quiere vivir como un ermitaño? La clave es disfrutar del sol con sentido común, encontrando un balance entre la protección solar y las actividades veraniegas como el volleyball en la playa y la natación. 

Los protectores o bloqueadores solares que crean una barrera contra los rayos dañinos del sol, son una de tus mejores defensas para combatir los daños ocasionados por el sol debido a que te protegen sin interferir con tu comodidad y tu nivel de actividades. 

El índice de protección solar SPF en una loción indica el nivel de protección que otorga. Los protectores solares con un índice superior de SPF confieren una mayor defensa en contra de los dañinos rayos UV. 

A continuación damos algunos consejos para disfrutar las actividades al aire libre que protegerán tu piel y a tus ojos del daño solar. 

Aplica sobre tu piel protección solar con un índice del 15 cada día, incluso en los días nublados o cuando no planees permanecer mucho tiempo al aire libre. 

Utilizar protección solar diariamente es esencial porque un 80 por ciento de la exposición al sol es incidental — cuando caminas a tu mascota o cuando vas a al almorzar al aire libre. 

Si no quieres aplicar una loción solar directamente, intenta una crema hidratante con protección solar incluida y asegúrate de aplicar la cantidad suficiente. 

Utiliza una loción de protección solar de amplio espectro que bloquee ambos, los rayos UVA y UVB. Idealmente debería ser hipoalergénica y no generar comedones para que no ocasione alergias u obstruya tus poros ocasionando acné. 

Aplica la loción solar frecuentemente y en una capa gruesa. Si no estás seguro sobre si has puesto la cantidad suficiente, cambia a otra con un índice superior de SPF. Independientemente del SPF, recuerda siempre aplicarla de nuevo después de un par de horas.