Bronquitis Prevención de bronquitis

Para prevenir la enfermedad, o minimizar su impacto si ya se padece, los hábitos de vida saludables son fundamentales:

  • Ejercicio: un programa de ejercicio moderado siempre bajo supervisión médica puede ayudar a los pacientes a que lleven vidas más activas. La forma física no puede mejorar la función de los pulmones, pero puede aumentar la tolerancia de una persona al esfuerzo, al permitir al corazón y otros músculos a utilizar el oxígeno disponible de forma más eficiente. A veces puede ser necesario algún medicamento bronco dilatador antes de una sesión de ejercicio. Son muy importantes los ejercicios de respiración para aumentar la fuerza y la resistencia de los músculos que controlan la inspiración y la espiración
  • Nutrición e hidratación: los hábitos nutricionales adecuados desempeñan una función importante en la forma física y la resistencia a la infección. Los pacientes que experimentan disnea al comer, pueden tolerar mejor comidas más pequeñas y frecuentes. Pueden estar indicados ciertos suplementos nutricionales si su médico sospecha que no están satisfaciéndose las necesidades nutricionales de un paciente. Es fundamental para todo paciente permanecer bien hidratado(a), bebiendo al menos ocho vasos de agua u de otros líquidos al día, lo que ayudará a mantener una expectoración más floja y fluida, y por lo tanto una tos más eficaz
  • Evitar fumar y las áreas cerradas donde están fumando otras personas. Evitar el contacto con personas que sufren resfriados o gripe. Respirar siempre por la nariz, como manera de introducir en los pulmones aire más caliente. En pleno invierno, use una bufanda sobre la boca y la nariz. En días de especial polución atmosférica, debido al ozono alto u otros contaminantes, permanezca dentro de casa con las ventanas cerradas

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