Prevención
• Seguir una dieta baja en grasas. La ingestión excesiva de grasas es un factor de riesgo para padecer cáncer de próstata que se ha demostrado en numerosos estudios americanos.
• Ingerir cantidades adecuadas de vitamina B12, C, D, E, carotenos, antioxidantes, hierro, selenio e isoflavonas de soja, porque está demostrado que previenen la aparición de este tipo de tumores.
• Tomar el sol con moderación. Los países con más horas de sol tienen una incidencia menor de este tipo de cáncer, debido a su relación con la producción de vitamina D.
• Hacer ejercicio físico. La actividad física reduce los niveles de colesterol y equilibra las cantidades del colesterol beneficioso y el perjudicial.
• Una vez pasados los 50 años es recomendable someterse a algún sistema de detección precoz como puede ser la medición a través de un análisis de sangre del "antígeno prostático específico". Los hombres mayores de 50 años también deben someterse a un tacto rectal para comprobar el estado de la glándula prostática.