Es bueno empezar a dar de mamar en la primera hora después del parto y lo más pronto posible tras la cesárea.
Es imprescindible dar el pecho al bebé siempre que se lo pida, sin horarios rígidos, pero intentando que las primeras semanas coma más de 7 u 8 veces al día.
También hay que dejar que el bebé esté al pecho todo el tiempo que quiera.
El bebé sólo necesita leche de su madre. No es recomendable darle agua, zumos ni infusiones.
Tampoco hay que ofrecerle chupetes ni biberones, no los necesita y podrían perjudicarle.
El pecho no necesita una higiene especial, basta con la ducha diaria.
Es normal que los recién nacidos pierdan peso los primeros 4 o 5 días, después comienzan poco a poco a aumentar. La madre no debe obsesionarse con el peso porque cada bebe tiene su ritmo.
Cuando el niño tiene alrededor de 1 mes de edad, y también a los 3 meses, es posible que parezca que se queda con hambre si pide el pecho con más frecuencia y la madre se nota los pechos poco llenos. Eso no significa que la madre tenga menos leche, sino que está creciendo y quiere más. Lo que hay que hacer es ponerle más veces al pecho porque así producirá más leche y todo irá bien.
Es muy importante que la madre lleve una dieta variada y beber más líquidos (agua, zumos, leche...). Hay que evitar las bebidas alcohólicas y el tabaco. Como es lógico nadie debe fumar dentro de casa.
Para la madre
El pecho
Es muy importante que se utilicen sujetadores que se adapten bien al pecho y lo sostengan sin ejercer presión. Las primeras semanas después del parto puede resultar más cómodo utilizar sujetador día y noche.