Durante el tercer mes de gestación es importante adoptar ciertas precauciones porque en esta época se dan las mayores probabilidades de aborto.
La embarazada debe abstenerse de llevar cargas pesadas, fatigarse o beber alcohol. También deben evitarse los largos viajes en coche o bien hacerlos en varias etapas.
En general, el avión no implica riesgos, a menos que se viaje a grandes alturas, porque en estos casos pueden provocar, debido a la hipoxia (disminución del oxígeno), malformaciones congénitas. Sin embargo, con los sistemas actuales de presurización de las modernas aeronaves, este riesgo prácticamente no existe.
Las relaciones sexuales deben espaciarse durante todo el primer trimestre.
Si aparecen dolores semejantes a una menstruación o hay hemorragia, por leves que sean, incluso si hay antecedentes de aborto, las medidas anteriormente explicadas tendrán que extremarse. Quedan entonces prohibidas las relaciones sexuales y los viajes durante todo este período y se aconseja acudir al tocólogo ante cualquier síntoma, además de guardar reposo en cama.
Con estas precauciones y los preparados hormonales que ahora existen se consigue en la mayoría de los casos salvar el embarazo. Ahora bien, esto depende del motivo por el cual se produce la amenaza de aborto. Si la causa es una insuficiencia hormonal, el tratamiento dará buenos resultados; pero si el motivo radica en alguna alteración del embrión, sería éste un medio de selección de la naturaleza ante el cual las medidas terapéuticas no dan resultado.
El tocólogo cuenta en la actualidad con medios de diagnóstico que le permiten conocer si la gestación puede seguir adelante. Entre ellos la ecografía, método inofensivo que se puede practicar en cualquier período de embarazo y cuantas veces se precise.