Esclerosis lateral amiotrófica Tratamiento

No hay cura conocida para la ELA. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.

La terapia física (fisioterapia), la rehabilitación, la utilización de aparatos ortopédicos o de una silla de ruedas u otras medidas ortopédicas pueden ser necesarias para dar soporte al paciente y mantener un mínimo nivel de autonomía.

Es frecuente el atragantamiento por disfagia (dificultad en la deglución). Los pacientes pueden beneficiarse de la implantación de una sonda nasogástrica inicialmente o de una sonda enteral de gastrostomía (para periodos más largos o indefinidos) que facilita la ingesta directamente en el estómago o en el intestino, evitándose así la deglución (acto de tragar) y el riesgo de atragantamiento (aspiración pulmonar).

Es muy importante el soporte proporcionado por un nutricionista para ayudar a prevenir la pérdida de peso.

Cuando se vean afectados los músculos implicados en la respiración (músculos intercostales, diafragma…) se pueden utilizar equipos mecánicos que ayuden a respirar, como por ejemplo, determinados dispositivos que se utilizan solamente para dormir, pudiendo ser necesaria, sin embargo, una ventilación mecánica constante. 

El apoyo emocional es muy importante para hacer frente a la enfermedad, dado que la función cognitiva (mental) normalmente no resulta afectada. Es recomendable buscar grupos de apoyo que puedan ayudar al paciente a sobrellevar la enfermedad.

 

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