Estética


Actualmente, la cirugía estética permite ofrecer, a pacientes de ambos sexos, un alto grado de satisfacción con unos márgenes de seguridad muy amplios, siempre y cuando el cirujano esté debidamente cualificado (Titulo de medico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora) y dedique la mayor parte de su actividad profesional a la cirugía estética.

Cada vez más, la superespecialización de la Medicina hace que, para dominar un campo especifico como es la cirugía estética, el médico especialista deba centrar su actividad en una rama especifica determinada.

Continua actualización de experiencia

El cirujano plástico que se dedica a la cirugía estética, además de aprender de su extensa experiencia, debe estar al día de todas las nuevas técnicas y mejoras que van apareciendo en todo el mundo. La correcta actualización de sus conocimientos y la formación continuada a través de todos los medios, le permiten poder ofrecer las mejores opciones de tratamiento posibles a sus pacientes.

La naturalidad de los resultados es un objetivo principal en todas las intervenciones. El grado del defecto, la calidad de la piel, las proporciones anatómicas y la constitución corporal deben ser valoradas en conjunto.

Preparación de la operación

Cualquier tratamiento debe ser cuidadosamente preparado y planeado, por lo que es necesario realizar un estudio previo. Un historial médico es imprescindible. En caso de intervención quirúrgica se efectuarán, asimismo, analítica sanguínea, pruebas radiológicas, fotografías, etc.

La mayoría de las intervenciones pueden realizarse con anestesia local o regional, lo que permite acortar o suprimir los períodos de ingreso y parte de los gastos, ofreciendo, al mismo tiempo, la máxima seguridad.

Cada caso en particular es distinto, por lo que la elección de la técnica quirúrgica debe ser realizada por el cirujanoque, junto con el Paciente, analizará los pros y los contras de cada intervención.

Las normas de las Clínicas y Hospitales donde se efectúan las operaciones recomiendan que el paciente acuda con un acompañante durante todo el período de ingreso (aunque solamente se trate de unas horas).