
La próstata es una de las glándulas sexuales masculinas. Es una glándula pequeña (cerca del tamaño de una nuez) ubicada encima del recto y debajo de la vejiga urinaria.
La principal función de la próstata es producir líquido prostático durante la eyaculación. Este líquido nutre y protege el esperma durante el acto sexual y constituye el principal componente del semen.
La próstata está compuesta aproximadamente por 40 acúmulos de pequeñas glándulas que producen el líquido prostático el cual es transportado a la uretra prostática.
Morfología
Tiene la forma de un cono truncado y mide 3-4 cm en su zona más ancha, 4-6 cm de largo y 2-3 cm de altura. Con el crecimiento de algunos tumores, especialmente la hiperplasia de próstata benigna, puede llegar a tener un volumen considerable.
Patologías relacionadas
- prostatitis: es una infección, generalmente causada por bacterias. Suele afectar a varones mayores de 35 años. La prostatitis más frecuente es por una causa infecciosa bacteriana por transmisión local, pero en ocasiones es secundaria a enfermedades de transmisión sexual.
Otras veces, la prostatitis es secundaria a un sondaje urinario, una cistoscopia, o bien por traumatismos, obstrucción de la salida de la vejiga por litiasis, etc...
- cáncer de próstata: se trata de un cáncer común que responde mejor al tratamiento cuando se detecta precozmente. Es el segundo tipo de cáncer en el hombre. Este tipo de cáncer crece lentamente. Cuando se desarrolla muy a finales de la vida, como sucede habitualmente, la repercusión de la enfermedad puede ser mínima.
Hipertrofia de próstata
A partir de los cuarenta años, por mecanismos posiblemente hormonales, suele haber un aumento de esta glándula. Este crecimiento se denomina hipertrofia o hiperplasia prostática benigna. También recibe el nombre de adenoma prostático.
Síntomas
Al crecer la próstata, se produce cierta dificultad en el paso de la orina a través del segmento de uretra que la atraviesa. Esta obstrucción al flujo de la orina hace que más pronto o más tarde aparezca dificultad para orinar. El varón comienza a notar que su chorro de orina tiene menos fuerza o que es entrecortado, que necesita orinar frecuentemente, sobre todo por la noche, que a veces tiene que hacer fuerza para conseguir vaciar la vejiga y que aún así se queda con la sensación de que la vejiga no se vacía completamente.
Con frecuencia tiene dificultad para iniciar la micción o presenta goteo de orina al finalizarla. Tampoco es rara la sensación imperiosa o urgente de orinar y, si se obstruye completamente la uretra prostática, habrá imposibilidad absoluta para orinar, produciéndose la llamada retención urinaria. Si esta situación llega a producirse, solo la colocación de una sonda que vaya desde el exterior hasta la vejiga siguiendo el trayecto de la uretra conseguirá vaciar el contenido de orina y aliviar al paciente.