El tratamiento en fibromialgia, al ser una enfermedad de etiología desconocida, es sintomático y por tanto dependiente del paciente. En la actualidad no existe un tratamiento eficaz para la fibromialgia, y los que existen van dirigidos a paliar los síntomas del síndrome. No existen reglas en cuanto al tratamiento ya que las manifestaciones o síntomas varían y también la respuesta de cada paciente al fármaco. Por lo que existe variación interindividual.

Podemos encontrar diferentes vías terapeúticas:

1. Antidepresivos tricíclicos.

2. Analgésicos.

3. Benzodiacepinas.

4. Inhibidores de la Recaptación de Serotonina (IRS).

5. Antihistamínicos.

6. Glucocorticoides.

7. Tratamientos tópicos.

8. Otras posibilidades terapeúticas:           

         – Al, Mg, Guaifenesina, Ac. Málico…           

         – Gabapentina, Topiramato            

         – Hormona del Crecimiento

1. Antidepresivos Tricíclicos

Diminuyen la sensación de fatiga y mejoran la sintomatología general y la calidad del sueño. Entre otros encontramos:

– Amitriptilina: Se usa como analgésico a dosis bajas por la noche. Efectos secundarios: fotosensibilidad, retención de líquidos, somnolencia, ganancia de peso, sequedad en la boca y estreñimiento (disminuye el peristaltismo).

– Ciclobenzapina: Se usa por su efecto relajante muscular. Es similar a la amitriptilina como analgésico, y sus efectos secundarios son: molestias gástricas y decaimiento.

– Doxepina: Antidepresivo tricíclico y antihistamínico. Se usa a dosis de 20 25 mg/día. Produce una intensa sedación. Potencia los efectos de las benzodiacepinas.

– Trazodona: Antidepresivo tricíclico que ayuda a conciliar el sueño. Debe ingerirse con comida.

– Nortriptilina: Se usa para conciliar el sueño, pero en algún caso puede ser estimulante y debe ser usado por la mañana.

2. Analgésicos

Los más utilizados son paracetamol, AINEs, narcóticos y no narcóticos, que además de controlar el dolor, añaden la eficacia de otros agentes terapéuticos. Entre otros AINEs, se encuentran:

– Ibuprofeno

– Acido Acetil Salicílico

– Nabumetona

– Ketorolaco

– Celecoxib

Deben tomarse con cuidado ya que pueden producir úlceras gastrointestinales, pero su uso puede ser más continuado que el de los narcóticos u opiáceos, por su dependencia. Los narcóticos como codeína, se reservan para dolores más severos y ocasiones puntuales. Los analgésicos No narcóticos como tramadol, actúan a nivel del sistema nervioso central por moderar el dolor se vero. Se obtiene mejor resultado si se toman regularmente y no a demanda.

3. Benzodiacepinas

Utilizadas para aliviar la ansiedad así como los espasmos musculares. Actúan como tranquilizantes leves. Pueden causar dependencia física por lo que deben administrarse con cuidado. Entre otros encontramos:

– Diazepam

– Alprazolam

– Clonazepam

– Lorazepam

4. Inhibidores de la recaptación de serotonina (IRS)

En los pacientes afectados de fibromialgia existe una deficiencia de serotonina, estos fármacos son útiles ya que ayudan a aumentar la concentración de este neurotransmisor. No se utilizan solos sino cuando existe una sintomatología asociada. No se deben administrar junto a medicamentos que puedan elevar los niveles de serotonina.

Entre otros encontramos:

– Fluoxetina: se usa en pacientes que duermen demasiado, con depresiones severas y fatiga.

– Paroxetina: inhibidor de la recaptación de 5-HT y Norepinefrina. Puede reducir el dolor. Dosis sugerida 10 mg por las mañanas (precaución: puede causar insomnio).

– Sertralina: se usa para conciliar el sueño.

– Venlafaxina: dosis sugerida 25 mg por la mañana. Su absorción no está afectada por la comida.

– Bupropión: inhibidor y antidepresivo que a veces se usa en lugar de amitriptilina (en España actualmente no tiene esta indicación).

– Mirtazapina.

Otra vía de tratamiento relacionada con los niveles de serotonina es la posibilidad de dar hidroxitriptamina (5-HT) o suplementos de triptófano, fuente de 5-HT, ya que se ha descubierto que el triptófano es deficiente en estos pacientes, dicha deficiencia ocasiona rigidez difusa y agotadora que puede ser la causa de que estos pacientes despierten sintiéndose agotados.

La diferencia entre Triptofano y 5-HT es que en estos pacientes, el triptófano que se metaboliza en 5-HT y Kynureina, lo hace en mayor proporción en kynureina, siendo ésta inútil en los procesos dolorosos. Sería más útil dar en este caso 5-HT que Triptófano.

5. Antihistamínicos

Se utilizan para contrarrestar algunos de los síntomas producidos por la fibromialgia: insomnio, ansiedad, picores…, entre otros encontramos:

– Difenhidramina

– Hidroxicina

-Astemizol

Para contener el reflujo gastroesofágico:

– Cimetidina, puede aumentar la fase cuatro del sueño y potenciar los efectos de la amitriptilina.

– Ranitidina.

6. Glucocorticoides

Han sido utilizados sin demasiado éxito en los casos de síndrome de colon irritable.

7. Tópicos

Se utilizan mezclas de anestésicos tópicos. La más utilizada es la crema a base de anestésicos tópicos.

8. Otras posibilidades terapéuticas

– Hipnóticos (Zolpidem). Se usan para conciliar el sueño y que éste sea más reparador.

– Relajantes musculares (Carisoprodol). Actúan relajando los músculos a nivel del sistema nervioso central y no del músculo en sí mismo. Mejoran la conducción de neurotransmisores.

–  B-bloqueantes (Propanolol). A veces ayudan a prevenir los ataques de migraña, aunque puede disminuir la presión arterial. Los antiácidos pueden antagonizar su efecto por lo que no deben administrarse conjuntamente.

– Antimigrañosos (Sumatriptan). Se utiliza para prevenir las migrañas, ya que funcionan aumentando los niveles de 5-HT y no a nivel de contracción de vasos sanguíneos.

– Hormona del crecimiento. Se ha detectado una secreción por debajo de lo normal, en algunos pacientes con fibromialgia. Evaluando las concentraciones séricas de somatomedina C, la hormona del crecimiento es significativa porque es secretada durante el sueño profundo (etapa delta). Es un factor importante para que el sueño sea restaurador. En algunos estudios se ha visto una mejoría sintomática después de nueve meses con inyecciones subcutáneas de hormona del crecimiento de forma diaria.

– Gabapentina y Topiramato. En estas situaciones existe una alteración de los canales de calcio, sodio y cloro, así como de los receptores GABA. Con estos fármacos se limitan las descargas, disminuyendo la sensación de dolor.

– Guaifenesina. Existe una hipótesis en la que este medicamento se usa para mejorar la eliminación de toxinas por vía pulmonar o renal.

Todos estos fármacos son los predilectos en el tratamiento general de la fibromialgia, aunque pueden administrarse otros para tratar síntomas asociados a ella. Se debe tener especial precaución con los "productos milagro" a base de minerales, plantas, etc., ya que su eficacia es dudosa y esta en entre dicho.