Sordera

sordera

También conocida como hipoacusia, la sordera es la incapacidad para total o parcial para escuchar sonidos. La integración en la sociedad de las personas que la padecen es muy difícil.

Alrededor de un 10% de la población padece problemas de audición. Afecta a todas las edades (aunque especialmente en la población mayor) y sus consecuencias son leves o graves.

Un 1% de la población es sordo profundo, es decir, tiene una pérdida de audición tan importante que no se beneficia de aparatos de amplificación. Los sordos leves y moderados pueden beneficiarse, en grado variable, de los audífonos. 

Tipos de sordera

- sordera de conducción: se debe a la afectación de la transmisión de las ondas sonoras a través de los oídos externos y medio hasta la base del estribo. Sus causas con la obstrucción del conducto auditivo externo (cerumen, secreciones de una otitis externa, cuerpos extraños, anomalías en el desarrollo), perforación del tímpano alteraciones de la cadena de huesecillos, y la ventilación deficiente del oído medio a través de la trompa de Eustaquio.

- sordera sensorineural: se debe a defectos centrales respecto a la ventana oval, en la cóclea, el nervio coclear o, con menos frecuencia, en las vías más centrales. Aparece con los medicamentos ototóxicos y con casi todas las causas de sordera en la infancia.

- otosclerosis: suele ser bilateral y dos veces más frecuente en las mujeres. El 50% de los casos tiene historia familiar. Los síntomas suelen comenzar en los primeros años de la vida adulta y empeoran con los embarazos.

- presbiacusia (sordera senil): a partir de los 30 años empieza la pérdida de la agudeza de los sonidos de alta frecuencia y la velocidad de la pérdida es progresiva. La instauración de la sordera es gradual y muchas personas no se dan cuenta hasta que se afectan las frecuencias más bajas.

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