El farmacéutico puede ejercer una importante labor sanitaria sobre estas pacientes orientada a preparar a la mujer para afrontar esta nueva etapa y a mejorar su calidad de vida. La actuación del farmacéutico puede ir dirigida a:
- Realizar educación sanitaria, informando a la paciente sobre:
aspectos de su sintomatología que le preocupen así como de la evolución lógica de los mismos potenciando hábitos de vida saludables (dieta equilibrada con abundante ingestión de calcio, evitar tabaco y moderar el alcohol, aconsejando la realización de ejercicio físico y mantenimiento de un peso adecuado) y recomendando llevar una vida sexual, familiar y socialmente satisfactoria. orientar a las mujeres acerca de los cambios que pueden experimentar en su pechos, para informar a su médico.
- Realizar una detección precoz de los síntomas asI como un control de parámetros como la presión arterial o los niveles de colesterol para evitar o minimizar los efectos de las complicaciones a largo plazo.
- Practicar una dispensación activa que evite la automedicación, fomente el cumplimiento terapéutico, verifique que la paciente conoce cómo y cuándo debe tomar su medicación, discrimine la posible interferencia de la medicación dispensada con otros problemas de salud o medicamentos que tenga la paciente y remita al médico cuando los sIntomas observados requieran de un diagnóstico o de cuidados especIficos.
- Indicar para el tratamiento de los síntomas comunes más frecuentes especialidades que no requieran de prescripción facultativa, remitiendo al médico en caso de que los sIntomas no mejoren.
- Hacer un seguimiento de la paciente verificando que la medicación utilizada está siendo efectiva y segura discriminando asI la posible presencia de problemas relacionados con medicamen tos y previniendo su aparición.