Micosis fungoide Tratamiento

La micosis fungoide rara vez se cura y la mayoría de los tratamientos están dirigidos a controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y evitar que la enfermedad progrese a fases posteriores. Este tipo de cáncer responde bien a varias terapias y con frecuencia entra en remisión, sobre todo si se detecta a tiempo. Incluso en la etapa IV el tratamiento puede mejorar significativamente los síntomas en la piel.

En las etapas III y IV, los tratamientos dirigidos contra las células cancerosas de la piel pueden  combinarse con quimioterapia u otras terapias contra las células metastásicas. A veces se ofrecen tratamientos experimentales, sobre todo en las etapas III o IV.

Uno de los tratamientos para el cáncer en las primeras etapas es la luz ultravioleta B. La luz UVB puede tratar los parches de micosis fungoide, pero no las placas o los tumores. Alrededor del 70% de los pacientes entran en remisión completa y el 15% en remisión parcial. Los efectos secundarios pueden incluir picor, quemaduras de sol, envejecimiento de la piel y el riesgo de desarrollar otros cánceres de piel. Los ojos se deben proteger de la luz UVB.

El psoraleno y la fotoquimioterapia de rayos ultravioleta A (PUVA) es una opción para todas las etapas, aunque las primeras etapas por lo general tienen una mejor respuesta. En este tratamiento se toma el medicamento metoxipsoraleno antes de la exposición a los rayos luz ultravioleta A (UVA). El medicamento sensibiliza a las células cancerosas a la luz. El índice de remisión completa con este tratamiento es del 62%-90%. Los efectos secundarios pueden incluir picor, sequedad de piel, quemaduras solares, náuseas, decoloración de las uñas y el riesgo de desarrollar otros cánceres de piel. Los ojos deben protegerse para evitar daños a la retina y, posiblemente, cataratas.

Otros tipos de radiación pueden reducir o destruir algunos tumores o placas.

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