
Se denomina osteoporosis a una enfermedad de los huesos, caracterizada por una disminución de la masa ósea y una alteración de la microarquitectura de los mismos, que conlleva una mayor fragilidad del hueso y le hace más susceptible a las fracturas.
De hecho el propio nombre de la enfermedad lo indica, ya que osteoporosis (que parece muy difícil de pronunciar) no significa más que "hueso poroso".
La masa ósea varía en relación con la edad, el sexo o la raza, y se puede medir mediante la densitometría ósea. Pero cuando la masa ósea disminuye, con respecto a lo considerado normal a una determinada edad, el hueso es más frágil y se puede romper ante traumatismos mínimos.
La osteoporosis ha sido considerada como una enfermedad inevitable que se asocia al proceso de envejecimiento. Sin embargo, esta enfermedad se puede prevenir y también actualmente, se puede tratar eficazmente con los nuevos fármacos antirresortivos.
La masa ósea va aumentando durante el crecimiento, hasta que llega a su valor máximo, denominado "pico de masa ósea", entre la segunda y tercera década de la vida.
A partir de ese momento la masa ósea comienza a disminuir. Primero lentamente hasta que llega la época de la menopausia en la que esta pérdida se acentúa.