Otitis

otitis

El oído se divide en tres partes: el oído externo (formado por la oreja y conducto auditivo hasta la membrana del tímpano) el oído medio o caja timpánica y el oído interno, donde se encuentran los receptores nerviosos del oído. Cuando una de estas partes se inflama se llama otitis.

- La otitis externa

Es una infección del oído externo y del canal auditivo. Puesto que el canal es oscuro y se mantiene tibio, éste se puede infectar fácilmente con bacterias y hongos.

Causas

Puede producirse por un simple grano o forúnculo. Ocurre con frecuencia tras nadar o bucear o por haberse introducido bastoncillos u otros objetos para rascarse.

Síntomas

Dolor local, en ocasiones intenso, que empeora cuando se toca o se mueve el lóbulo de la oreja. Cuando la inflamación es de todo el conducto externo, suele haber una supuración de pus amarillo-verdoso, e incluso puede aparecer fiebre. También existe una sensación de taponamiento o presión dentro del oído afectado.
 
Tratamiento

La mayoría de las infecciones de otitis externa pueden tratarse con gotas para los oídos que contienen antibióticos para combatir la infección y medicamentos para disminuir la comezón e hinchazón.

Recomendaciones

Mantenga el oído lo más seco que le sea posible durante siete a diez días y no ponerse nada en el oído excepto el medicamento prescrito. La mejor manera de prevenir la otitis externa es mantener las defensas naturales del oído contra la infección funcionando bien.

Nunca se meta nada dentro del canal auditivo, esto puede lesionar o irritar la piel. Mantenga sus oídos lo más secos que le sea posible. Use una toalla para secarse los oídos después de nadar o de tomar una ducha.

Ayude a sacar el agua de dentro de sus oídos volteando la cabeza a cada lado. También existen tapones especiales diseñados para mantener el agua fuera de los oídos mientras se practica la natación o deportes acuáticos.

Otras noticias de interés