Día Mundial del Corazón

La reflexión del médico

El día 29 de septiembre se celebra el “Día Mundial del Corazón”. Según la OMS, las enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular ocasionan 17,1 millones de muertes en el mundo. La celebración de este día mundial trata de hacer que las personas conozcan mejor los factores de riesgo cardiovascular y adopten hábitos sencillos para prevenirlos, como el mantener un peso adecuado o realizar ejercicio con periodicidad.

Con esta finalidad la Federación Mundial del Corazón, en colaboración con la OMS, organiza en más de 100 países controles de salud, excursiones, charlas informativas y actos lúdicos y recreativos.

Según el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular la enfermedad cardiovascular es la mayor causa de muerte prematura en España y en todo el mundo occidental. La muerte por enfermedad cardiovascular ocurre con frecuencia de modo súbito antes de poder acceder a los servicios sanitarios.

La mayoría de los casos de enfermedad cardiovascular se relaciona con hábitos de vida y factores fisiológicos y bioquímicos modificables.

Además, la modificación del “riesgo cardiovascular” puede reducir la mortalidad y la morbilidad (posibilidad de enfermar) por enfermedad cardiovascular. El “riesgo cardiovascular” determina la probabilidad de que un sujeto padezca una enfermedad cardiovascular en un plazo de diez años; existen varias tablas para calcularlo (Framingham, Score…) teniendo en cuenta algunos datos como edad, peso, sexo, consumo de nicotina, colesterol, tensión arterial, antecedentes, etc.

La Declaración de Luxemburgo, de 29 de junio de 2005, determinó algunas medidas adecuadas para alcanzar un grado óptimo de salud cardiovascular: no consumir tabaco, realizar ejercicio físico en cantidad suficiente, mantener una dieta saludable, evitar el sobrepeso y la hipertensión arterial y mantener unos niveles adecuados de colesterol en sangre.

La adaptación española de la “Guía Europea de Prevención Cardiovascular en la Práctica Clínica”, realizada por el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC) recomienda el modelo Score de bajo riesgo para la valoración del riesgo cardiovascular, en el que se pone como meta un nivel de tensión arterial en general inferior a 140/90 mmHg.

En el caso de pacientes con diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular o enfermedad renal crónica el valor de tensión arterial debe ser inferior a 130/80 mmHg. El colesterol debe mantenerse por debajo de 200 mg/dl y el cLDL (“colesterol malo”) por debajo de 130 mg/dl.

En pacientes con enfermedad cardiovascular o diabetes mellitus se recomiendan niveles de cLDL inferiores a 100 mg/dl y en pacientes de muy alto riesgo, cuando sea posible, se debería tratar de alcanzar niveles inferiores a 80 mg/dl.

En pacientes con diabetes mellitus tipo 2 y en pacientes con síndrome metabólico (síndrome que cursa con diabetes mellitus, tolerancia anormal a la glucosa, resistencia a la insulina y dos de los siguientes síntomas: hipertensión arterial, dislipemia, obesidad central y albúmina microscópica en orina) se debe reducir el peso y aumentar la actividad física.

El “Día Mundial de Corazón” es, por tanto, un día importante para replantearse determinados hábitos y costumbres que pudiéramos tener y que podrían dañar nuestra salud a corto, medio o largo plazo y sirve para plantear la adopción de medidas sencillas y no costosas que nos permitirán vivir en mejores condiciones de salud, para nuestro beneficio y para el beneficio de quienes nos quieren "con el corazón".

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