Un equipo del Instituto Médico Howard Hughes y del Instituto Tecnológico de Massachusetts, coordinado por Li-Huei Tsai, sugiere que la pérdida de este gen (como sucede en algunos casos de esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión mayor) podría inclinar la balanza en el cerebro, conduciendo a un mayor riesgo de cognición comprometida y alteraciones del comportamiento.
Aunque los pacientes diagnosticados de esquizofrenia generalmente son resistentes al tratamiento con litio, las observaciones de estos investigadores podrían fomentar la creatividad de los científicos sobre nuevas y potentes estrategias que se dirijan a GSK3b, la proteína cinasa-glucógeno-sintetasa.
Mutación en DISC1
Los estudios de una gran familia de escoceses con elevada incidencia de esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión mayor durante varias generaciones hallaron que aquellos miembros que desarrollaron trastornos psiquiátricos eran portadores de una mutación en el gen DISC1 (siglas de Disrupted-in-Schizofrenia, en inglés).
La evidencia bioquímica posterior mostró que DISC1 interactúa con un gran número de compañeros que se alían. Los ratones con una versión mutada del gen también desarrollan comportamientos reminiscentes de trastornos psiquiátricos humanos. Ahora, Tsai ha empezado a conectar la evidencia genética y bioquímica con la comportamental en los estudios de los ratones.
(23/03/2009 - Diario Médico )