Espectaculares avances en la farmacología de la osteoporosis

II Congreso de la Sefraos
rodila con osteoporosis

El espectacular avance experimentado en el campo de la terapéutica, con el continuo lanzamiento de nuevos fármacos (el último de ellos el primer anticuerpo monoclonal en esta área), contrasta con las dificultades formativas a las que se enfrentan los profesionales. De todo ello se habló, y se practicó, durante el II Congreso de la Sefraos.

Con el objetivo de crear un vínculo común entre los distintos especialistas médicos y profesionales de la salud y lograr un tratamiento completo y eficiente para el paciente lugar en Madrid el II Congreso de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas (Sefraos).

La inminente entrada en el marcado de los anticuerpos monoclonales en el arsenal terapéutico para tratar de la osteoporosis, el último desarrollo que se ha producido en el tratamiento de la enfermedad, fue uno de los temas más destacados durante el encuentro. "Es la entrada de los anticuerpos monoclonales en el tratamiento de la osteoporosis, eso permite que seamos capaces de actuar sobre la pérdida del hueso y sobre la formación del mismo de una forma muy selectiva ya que se actúa sobre una diana molecular concreta", asegura Adolfo Díez, vicepresidente de la Sefraos y jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar de Barcelona.

Y es que el primer fármaco de esta familia, denosumab, se encuentra en proceso de valoración tanto en Estados Unidos como en Europa y se espera su aprobación por ambas agencias probablemente para finales de este año tras los buenos resultados de sus estudios, con más de 7.000 mujeres en todo el mundo. Como explicó este experto, se dirige exclusivamente sobre la fase destructiva, inhibiendo la reabsorción. "Actúa sobre el osteoclasto y, al ser muy selectivo se traduce en una disminución muy importante de fracturas, aproximadamente un 70 por ciento en la vertebral o un 40 por ciento en la de fémur, lo que son cifras realmente buenas. y al ser biológico es reversible", asegura este experto. Además, añade, "tiene una ventaja importante y es que se trata de una inyección subcutánea cada seis meses".

Pero el "desembarco" de nuevos monoclonales no se queda ahí. En proceso de investigación y en fase de desarrollo preclínico (en animales de experimentación e incluso en fases precoces de desarrollo clínico) hay más biológicos. "Existe un interés importante en otros aspectos del osteoclastos, en la inhibición de una enzima que es la catepsina K y, en el otro polo de la biología del hueso, en la formación del mismo, el osteoblasto. Fundamentalmente las dianas terapéuticas en las que se está trabajando a día de hoy son las esclerostina y el DKK1, que "mediante anticuerpos monoclonales contra estos dos componentes, consigue estimular de forma muy interesante la formación ósea y también inhibir la reabsorción", explica el vicepresidente de Sefraos.

Estos fármacos serían especialmente útiles en la aceleración en la curación de las fracturas que son de carácter grave o que tienen problemas para consolidar. Otro tratamiento biológico señalado por Díez es muy utilizable en la consolidación de las fracturas es la aplicación local de la proteína morfogénica ósea BPM. Es un tratamiento nuevo que por lo tanto se está extendiendo.

Visto el espectacular avance producido en esta área en los últimos tiempos, el doctor Díez habló incluso de la posibilidad, en el futuro, de identificar "mediante técnicas genéticas y desde etapas muy tempranas de la vida" qué personas van a desarrollar con mucha certeza la osteoporosis "y a lo mejor actuar incluso cuando está desarrollando el hueso".

Jornadas prácticas

En este mismo marco tuvieron lugar unas novedosas jornadas prácticas de "Exploración física del aparato locomotor", cuyo objetivo ha sido ofrecer un conocimiento amplio y detallado de las maniobras específicas indispensables para el abordaje de este tipo de trastornos.

Como comentó Antonio Ríos, del Servicio de Cirugía Ortopédica del Hospital Virgen del Mar de Almería, "es imprescindible para un buen diagnóstico de cualquier problema del aparato locomotor la realización de una exploración física exhaustiva del mismo.

Ésta es una prueba de una fiabilidad muy alta y con mucha tradición, a la que se suman una serie de pruebas radiológicas complementarias para la obtención de un diagnóstico certero". Además, continúa, esto tiene una importancia añadida para el aprendizaje de los médicos residentes, pues "no es habitual que reciban formación de este tipo", concluye.

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