El Ministerio de Industria ha hecho público su ranking anual de los laboratorios en función de su grado innovador. La clasificación enmarcada en el Plan Profarma, que está en marcha desde hace una década, no es un ranking al uso, sino que consiste en otorgar notas excelentes, muy buenas, buenas o aceptables, a los laboratorios en función de su inversión en I+D, su compromiso con la producción industrial local, su número de patentes y su porcentaje de investigadores, entre otras cuestiones.
Las notas concedidas trascienden con creces el mero título de honor, ya que tienen fuertes repercusiones económicas. Desde 2005, una norma legal obliga a los laboratorios a devolver a la Administración el 2% de su facturación (el 1,5% si las ventas son menores a tres millones de euros cuatrimestrales).
Este gravamen, que para el conjunto del sector supera con creces los cien millones de euros, sin embargo, puede verse reducido desde un 5% y hasta un 25%, en función de la nota que haya recibido el laboratorio en el Plan Profarma, premiando así con menores impuestos a los laboratorios más comprometidos con la I+D.
Los datos de Industria, referidos a la actividad de los laboratorios en 2008, han calificado de innovadoras a 50 empresas farmacéuticas. La nota más alta, la de excelente, ha sido otorgada a 12 laboratorios, entre los que figuran nombres ya habituales en este puesto como los de las españolas Almirall, Esteve, Rovi, Ferrer, Pharmamar, Uriach y Grifols, o los de las multinacionales Lilly, GSK y Novartis.
Además, hay dos nuevas incorporaciones: la española Faes Farma y la francesa Sanofi-Aventis han escalado puestos y ascienden a la clasificación de excelentes en innovación, mientras que la americana MSD y la nacional Salvat bajan su nota incorporándose al grupo de laboratorios muy buenos en innovación, junto a firmas como Alcón Cusí, Merck, Roche o Servier.
La nota otorgada a los laboratorios no suele variar mucho de un año a otro ya que, en buena medida, depende de la posesión de centros de investigación en el país o de centros de producción industrial.
Sin embargo, en 2008, se produjeron junto a la subida de Faes y Sanofi y la caída de MSD y Salvat, otros cambios significativos: AstraZeneca y Lacer descendieron al grupo de aceptables en innovación, mientras que la primera del ranking mundial en ventas Pfizer se incorporó a este grupo por primera vez, después de años incluida en el furgón de cola de llamado Grupo C, el destinado a los que investigan en el país pero no se comprometen con centros propios de I+D o producción nacional.
Resultados El caso de Pfizer fue justo el contrario al de BMS, que pasa de ser buena a pertenecer al Grupo C, y al de la española Juste, que pierde la consideración de aceptable para pasar a formar parte del llamado Grupo B, los que pese a tener centro de producción o de I+D sólo realizan desarrollo de productos pero no investigación básica.
Los 50 laboratorios más innovadores cumplieron buena parte de los objetivos de Industria fijados para 2008, al realizar una inversión total de 421 millones de euros en I+D (el objetivo era 400) y dedicar a I+D el 12,13% de sus inversiones (el objetivo era el 10%).
(04/05/2009 - Expansión )