La comisión de Vitaminas, Nutrición, y Dietética de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC) ha publicado el manual 'Valoración del estado nutricional por el laboratorio', con el objeto de revisar las pautas actuales de seguimiento de los parámetros nutricionales en la población, según informó hoy en un comunicado.
La obra se centra en seis enfermedades que la Organización Mundial de la Salud considera de máximo interés abordar en los próximos años mediante modificaciones de la dieta por las implicaciones socioeconómicas y sanitarias que conllevan. Entre ellas destacan los trastornos de la conducta alimentaria, como la obesidad o la anorexia, y los relacionados con la enfermedad cardiovascular.
Según explicó el codirector de la publicación y miembro del Laboratorio de Bioquímica y Genética Molecular del Hospital Clinic de Barcelona, el doctor Ramón Deulofeu, "el principal objetivo de la monografía es dar a conocer a los clínicos, dietistas, nutriólogos y especialistas de laboratorio las nuevas herramientas que hoy disponemos en el laboratorio para escoger siempre las más útiles y adecuadas para cada paciente".
"Un aspecto muy importante de esta monografía es que aporta los dos puntos de vista fundamentales en el control y seguimiento del paciente, por un lado el del clínico que atiende a los pacientes con alteraciones nutricionales y por otro la del especialista del laboratorio que le proporciona los parámetros analíticos más objetivos y adecuados para la evaluación del estado nutricional del paciente", apuntó el experto.
En cuanto a los últimos avances en laboratorio clínico, el experto explicó que el análisis del estado nutricional permite detectar la mala calidad de la alimentación, desde la ingesta hasta los déficit de absorción, y revela también los excesos de aportes o malos hábitos alimentarios.
Consiste en un estudio multidisciplinar que incluye datos antropométricos, examen clínico, evaluación dietética y biomarcadores, incorporados recientemente gracias al desarrollo de las nuevas técnicas analíticas. Además refleja las características individuales del paciente, una importante ventaja, según explicaron los especialistas, ya que por ejemplo el colesterol puede ser elevado por causas genéticas a pesar de restringir su ingesta.
Mayor demanda de estudios nutricionales
Por otro lado, el experto añadió que actualmente existe una mayor demanda de estudios nutricionales debido al aumento de la obesidad y de las enfermedades cardiovasculares. De hecho, en el caso de la enfermedad cardiovascular la mayoría de adultos se someten habitualmente al análisis de su perfil lipídico pues se ha demostrado que disminuir el colesterol efectivamente reduce la mortalidad cardiovascular.
Además, ha aumentado de forma exponencial el número de personas a los que es preciso monitorizar su estado nutricional, dado el envejecimiento de la población y la mejora de los tratamientos, así como el mejor conocimiento de la fisiopatología de todas las enfermedades que ha logrado una mayor supervivencia en pacientes graves de todo tipo, aumentando, por tanto, la probabilidad de que desarrollen una deficiencia nutricional.
Entre las patologías que requieren que el paciente se someta periódicamente a una valoración de este tipo, el experto hizo referencia a los hipercolesterolémicos o dislipémicos, por su mayor riesgo cardiovascular, los diabéticos, los obesos, los anoréxicos, aquellos con riesgo de déficit de hierro, los oncológicos, los enfermos de sida, los ancianos, y los pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas y los sometidos a resecciones intestinales quirúrgicas.