Un equipo de investigadores en Canadá halló entre más de 250.000 adultos mayores controlados durante cinco años que los que ya tenían ciertos factores de riesgo de sufrir caídas eran más propensos a recibir la indicación médica de usar una benzodiazepina.
Por ejemplo, los pacientes con depresión eran un 42 por ciento más propensos que el resto a recibir tratamiento con una benzodiazepina. La depresión y los antidepresivos también pueden elevar el riesgo de sufrir caídas en los adultos mayores.
Asimismo, la indicación de tomar benzodiazepinas era más frecuente para los adultos mayores con artritis o con problemas de consumo de alcohol que para el resto.
Pero el indicador más sólido de futura indicación médica de una benzodiazepina era el uso de otros medicamentos, en especial los antidepresivos.
"Esa fuerte relación entre el uso previo de medicamentos y la indicación clínica de benzodiazepinas revela un problema importante de seguridad farmacológica", escribió el equipo en la revista BMC Family Practice.
Los resultados destacan la importancia de que los pacientes se aseguren de que todos sus médicos sepan qué fármacos están tomando.
"Todos los pacientes deberían llevar una lista de todos los medicamentos que están tomando, incluidas las dosis y la causa de su uso", dijo a Reuters Health la autora principal del estudio, la doctora Gillian Bartlett, de la McGill University, en Montreal.
"Esa es la información que necesita un médico para tomar decisiones farmacológicas seguras", explicó. La autora agregó que esa lista es también "extremadamente útil" cuando los pacientes tienen que ser atendido en emergencias u hospitalizados.
El equipo dirigido por Bartlett halló que los adultos mayores tendían a recibir una benzodiazepina aunque estuvieran tomando otro fármaco psicotrópico, como los antidepresivos o los antipsicóticos.
Como un efecto secundario, los psicotrópicos pueden provocar síntomas parecidos a los de la depresión, como el insomnio. De modo que es posible, según el equipo, que algunos de esos pacientes terminaran recibiendo una benzodiazepina debido a los efectos colaterales del fármaco original, lo que en su lugar podría contrarrestarse con la suspensión del fármaco causante de esos efectos o la disminución de la dosis.
Bartlett sugirió que los adultos mayores deberían siempre preguntarle a sus médicos porqué les indican una benzodiazepina, por cuánto tiempo deberían tomarla y si el médico tiene un plan para que la puedan suspender de manera segura, ya que su uso crónico provoca dependencia física y psicológica.
(02/02/2009 - Buena Salud )