La visión de los niños se desarrolla desde su nacimiento hasta los seis u ocho años, pero "para ello la vista debe ejercitarse", añadió. Por este motivo, si el menor no tiene oportunidad de jugar en espacios abiertos sus ojos no aprenderán a ver de lejos y los hábitos de vida actuales, en los que los niños permanecen más horas recluidos en espacios cerrados o pasan horas ante una pantalla, "contribuyen a que los niños cada vez tiendan más a ser miopes".
Otra de las consecuencias de los cambios de hábitos es que "el exceso de higiene ambiental ha hecho que aumente la incidencia de alergias, hasta un 18% de media en toda España", indicó Borges. Ello da lugar a 'frotadores crónicos', lo que puede generar otra patología ocular, el queratocono, una malformación producida por la constante presión en el ojo.
La oftalmóloga advirtió de que "la higiene en exceso o mantener a los niños en burbujas irracionales no permite que se inmunice" e insistió en que "el contacto con el entorno y la naturaleza es necesario".
(07/01/2010 - Europa Press )