El 93% de las mujeres que llegan a los 80 años de edad han tenido al menos una vez una fractura ósea, aseguraron desde Somacot. De estas fracturas, el 33% son del hueso de la cadera, fractura responsable de la ocupación del 20% de las camas de los servicios de Cirugía Ortopédica en España.
Además, la elevada edad de la mayoría de los pacientes que sufren este tipo de lesión puede provocar "complicaciones añadidas", debido a otras enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes o los trastornos de conciencia, informó la asociación. Estas complicaciones añadidas producen una tasa de mortalidad intrahospitalaria del 3% al 5%.
Durante los seis primeros meses después de la fractura de cadera el 30% de estos pacientes puede fallecer, mientras que la mitad de los que sobreviven quedan "con importantes secuelas", afirmó Somacot.
El envejecimiento poblacional ha generado un incremento neto en el número de fracturas de cadera "hasta unos límites insospechados", señaló el vicepresidente de Somacot, el doctor Miguel Ángel Plasencia. Las fracturas de cadera suponen una de las lesiones más importantes que sufren los ancianos en la actualidad, además de ser motivo frecuente de hospitalización y un grave problema social, aseguró el doctor.
Con el fin de evitar este tipo de caídas, los médicos de Somacot recomiendan realizar alguna actividad física, llevar a cabo una dieta equilibrada, eliminar posibles barreras arquitectónicas en el hogar, prevenir la osteoporosis y tratar de forma adecuada los problemas de visión y audición, así como el deterioro cognitivo de los más mayores.
(02/02/2010 - Eroski )