Gómez Bravo ha regresado recientemente de Estados Unidos tras desarrollar su actividad en el Instituto de Cirugía Plástica Reproductiva del centro médico de la Universidad de Nueva York, adscrito al complejo Mount Sinai. Como primer paso, este especialista ha remitido hoy una carta al Comité Asesor de Ética de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) solicitando su pronunciamiento sobre las posibles implicaciones éticas y sociales de la realización de dicho procedimiento.
El autotrasplante presenta limitaciones
En su misiva, dirigida al Comité Asesor de Ética de la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología, el doctor Gómez Bravo afirma que pese a los recientes avances en Microcirugía Reconstructiva aplicados a la Cirugía Plástica Facial existe aún una considerable limitación en los resultados que se pueden obtener con las técnicas actuales de Autotransplante de Tejidos, especialmente en pacientes desfigurados tras sufrir grandes quemaduras faciales. En este sentido, recuerda que el Alotransplante de Tejidos Compuestos (ATC) en el que existe una heterogenicidad histológica del transplante (a diferencia del transplante de órganos convencional), es una realidad en el momento actual desde que en septiembre de 1998 se realizase en Lyon el transplante de la mano derecha de un cadáver a un varón de 48 años de edad.
Desde entonces se han realizado 18 transplantes de mano, uno de laringe y otro de lengua en todo el mundo. A juicio de este especialista, el estado actual y los avances en Inmunología y en los protocolos de Inmunosupresión permitirían evitar el rechazo del transplante aplicando dosis bajas de fármacos inmunosupresores, disminuyendo así sus efectos secundarios no deseados. Así, transmite al comité que el reimplante facial y de cuero cabelludo efectuado tras accidentes en los que ha existido un arrancamiento de dichas estructuras se realiza en la actualidad con resultados funcionales y estéticos aceptables. También traslada que la investigación experimental en laboratorio ha demostrado la viabilidad técnica y los buenos resultados del transplante facial en el modelo animal.
La intervención puede ser antes de fin de año
Gómez Bravo, señaló que una vez se disponga de un dictamen favorable, se trataría de buscar a un receptor dispuesto y adecuado para la intervención, para realizar la intervención "antes de final de año". A su juicio, una intervención de este tipo "sería muy beneficiosa en pacientes graves, especialmente en grandes quemados, y el problema deontológico solo puede provenir del hecho de que este tipo de operación pudiera derivar hacia fines estéticos: por ejemplo, que un anciano se haga trasplantar el rostro de un joven". El doctor Gómez Bravo reconoció que la intervención técnicamente es muy compleja, y que sólo hay documentado un caso de reimplante facial completo (el rostro del propio paciente) en la India en 1998, y un sólo estudio sobre implante de este tipo en animales.
(03/03/2004 - Europa Press )