Según un estudio llevado a cabo por profesionales del Grupo Amma y presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
La falta de diagnóstico podría estar relacionada con factores como edad más avanzada, no estar casado, vivir solos o tener bajo nivel educativo, entre otros.
En el estudio se comprueba también que uno de cada tres mayores que ingresan en una residencia con un diagnóstico previo de demencia no recibía ningún tratamiento específico para la misma antes de su llegada al centro.
El objetivo de este trabajo era, además de conocer esta prevalencia, calcular el porcentaje de residentes deteriorados diagnosticados y no diagnosticados y diferencias intergrupales, así como determinar los factores relacionados con la falta de diagnóstico y tratamiento.
Para ello se llevó a cabo un estudio retrospectivo de los ancianos ingresados en la residencia Amma Valdebernardo. Las variables recogidas fueron las siguientes: características socio-demográficas, antecedentes familiares de demencia, antecedentes personales médicos y psiquiátricos y tratamiento farmacológico al ingreso. Se realizó también valoración de la situación funcional (Barthel) y cognitiva (MEC, SPMSQ y GDS), así como de la sintomatología depresiva y conductual.
La muestra analizada se componía de 304 sujetos, de los cuales el 59,91% presentaba deterioro cognitivo en el momento del ingreso en la residencia. Se compararon dos grupos: residentes diagnosticados de demencia al ingreso y residentes no diagnosticados que, sin embargo, presentaban deterioro cognitivo de acuerdo con la valoración realizada al entrar en el centro.
En el estudio se observó que uno de cada tres residentes llegaron al centro sin diagnosticar (35,16%) y que una de cada tres personas diagnosticadas de demencia no tomaba ningún tratamiento específico para la misma (36,81%).
Se determinó igualmente que los factores que parecen estar relacionados con la falta de diagnóstico son: tener una edad más avanzada, no estar casado, proceder de su domicilio y principalmente vivir solo, ser analfabeto o tener pocos estudios, no tener antecedentes familiares de demencia, tener más antecedentes médicos, tomar menos fármacos en general y precisar menos ansiolíticos, antidepresivos y neurolépticos, presentar menos vagabundeo y menos mutismo y tener menor grado de deterioro cognitivo.
Finalmente, en el estudio se hace hincapié en la importancia de las residencias de mayores como medio idóneo para detectar y estudiar a pacientes con demencia por la gran población anciana a la que asisten, por las características de la misma y por contar con equipos interdisciplinares familiarizados con este problema que permiten abordarlo de una forma integral.
(16/06/2009 - Centro Amma )