Otorrea Tratamiento de otorrea

-        Otitis externa

También conocida como "oído de nadador”, esta condición se presenta con mayor frecuencia en el verano y es el resultado de una disminución de la acidez del conducto auditivo externo. El oído presenta picor y dolor. El canal aparecerá de color rojo e hinchado. Dependiendo de la duración de la infección,  también puede aparecer una secreción clara o purulenta. Los patógenos más comunes son los estreptococos, Pseudomonas aeruginosa y el Staphylococcus aureus.

El tratamiento es muy simple y consiste en antibióticos tópicos para el canal como la polimixina-neomicina en las siguientes dosis: cuatro gotas cuatro veces al día durante al menos cinco días. También se pueden añadir mezclas de ácido acético con alcohol con el régimen anterior para limpiar el canal.

-        Otitis externa invasiva

Esta condición es una entidad muy grave que suele afectar a diabéticos, debilitados y/o pacientes inmunocomprometidos. Es causada por la P. aeruginosa cuando invade los tejidos blandos adyacentes al canal del oído externo y se extiende rápidamente al hueso mastoides y temporal y, finalmente, a través de la base del cráneo.

El paciente presenta dolor de oído (otalgia) y drenaje durante varios meses. El examen físico revela una secreción purulenta y edema en el canal con tejido de granulación evidente en la pared posterior. También puede estar presente la parálisis parcial de los nervios craneales VII, IX, X y XI. Fiebre, meningitis y abscesos en el cerebro son raros.

-        Otitis media supurativa

Esta es una infección del oído medio con drenaje de pus a través de una membrana timpánica perforada.

El paciente inicialmente se queja de otalgia severa que de repente se mejora después de notar una secreción del oído.

Los organismos ofensivos son los siguientes: S. aureus, P. aeruginosa y bacilos entéricos gram negativos como Klebsiella, E. coli y Proteus. El 50% de los pacientes también tienen organismos anaerobios, como: Prevotella, Fusobacterium, Porphyromonas y Bacteroides.

El tratamiento consiste en antibióticos orales dirigidos específicamente al organismo infractor después de la identificación por medio de cultivos. El tratamiento empírico puede iniciarse con Amoxicilina 500mg cada 12 horas. También es importante llevar a cabo una tomografía computarizada para descartar colesteatoma y secuestro mastoideo que requieren drenaje quirúrgico.

-        Perforación de la membrana timpánica

Una membrana timpánica perforada puede presentarse con o sin secreción en el oído. Aquellos que presentan otorrea es más probable que sea una infección secundaria con bacterias y se deben hacer cultivos de inmediato. El tratamiento antibiótico se dirige al agente patógeno identificado. Es importante para evaluar la agudeza auditiva descartar daño a los huesecillos.

El vértigo o la pérdida auditiva neurosensorial sugiere que una parte de un ha sido impulsado en el oído interno o que existe una fístula entre el espacio perilinfático del vestíbulo y el oído medio. Estas condiciones requieren una intervención quirúrgica. La gran mayoría de las perforaciones de la membrana timpánica sanan espontáneamente en un plazo de seis semanas. Durante este período, el paciente debe ser advertido de no poner ningún instrumento en el oído como bastoncillos de algodón y evitar la introducción de aguas y otros líquidos. Si lo desea, se puede recomendar la cobertura con penicilina oral durante siete días.

-        Sangrado del oído

El sangrado del oído después de un traumatismo de cabeza es un signo muy ominoso. Cuando el sangrado es del oído medio es un signo patognomónico de fractura del hueso temporal del cráneo. El enfoque inicial a un paciente con este síntoma incluye: estabilización de la columna cervical y transferencia inmediata a un centro médico quirúrgico con capacidades de neurocirugía para el tratamiento definitivo. Si es posible una tomografía computarizada del cerebro se debe realizar, pero no debe retrasarse la administración o transferencia de emergencia. Evite limpiar el conducto auditivo externo para evitar la introducción de bacterias que pueden causar meningitis e iniciar el tratamiento profiláctico con antibióticos de amplio espectro.

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