
La planificación familiar natural es definida como técnicas para buscar o evitar embarazos mediante la observación de los indicadores que, de manera natural, ocurren durante las fases fértiles e infértiles del ciclo menstrual. Cuando se quieren evitar embarazos, se evitan las relaciones sexuales durante la fase fértil del ciclo menstrual.
Se basan en la fisiología del ciclo genital de la mujer y tienen en cuenta que la viabilidad media del óvulo es de 12 a 24 horas y la de los espermatozoides de hasta 5 días en presencia de secreción cervical adecuada.
Su eficacia práctica es alta, similar, e incluso superior en algunos casos, a los métodos de planificación artificial, siempre y cuando exista motivación, conocimientos y aplicación adecuados.
No tienen efectos secundarios, no interfieren con el ciclo genital femenino y el conocimiento de la fertilidad permite a muchas mujeres reconocer muy precozmente problemas ginecológicos.
No son métodos individuales, sino que implican a ambos miembros de la pareja, siendo, por tanto, más bien un modo de vida que una mera técnica.
Métodos
Incluye una serie de métodos usados por parejas e individuos sexualmente activos para controlar el número de hijos, aunque en su concepto más amplio tiene dos vertientes:
Esto se logra mediante uno o varios métodos anticonceptivos. Una pareja puede recurrir a la anticoncepción para evitar el embarazo temporalmente o a la esterilización si se desea evitarlo de forma permanente. Esto se logra mediante uno o varios métodos anticonceptivos.