La psoriasis es una enfermedad cutánea hereditaria eritematoso descamativa muy frecuente. La psoriasis se caracteriza por lesiones bien definidas con escamas típicas blanco-nacaradas. Es una enfermedad común de la piel no contagiosa que se caracteriza por una reproducción rápida de las células de la piel. La psoriasis suele afectar a la piel de los codos, rodillas y cuero cabelludo, pudiendo también afectar a otras partes del organismo.
La psoriasis es una enfermedad que presenta una importante variabilidad clínica y puede manifestarse de formas diferentes. Se trata de una enfermedad sin cura conocida que tiene un desarrollo variable con fases de exacerbación (empeoramiento) y fases de remisión (mejoría).
La psoriasis es una enfermedad de distribución mundial, en todas las razas y en ambos sexos. Aunque puede aparecer en personas de cualquier edad, desde bebés hasta personas mayores, la mayoría de los casos se diagnostican en los primeros años del individuo ya constituido como adulto.
Aunque se trata de una afección crónica, normalmente se puede controlar con tratamiento, pudiendo remitir la sintomatología durante largos períodos, aunque pueden aparecer brotes de la enfermedad con posterioridad. Normalmente no afecta a la salud de forma grave, si bien existen algunas excepciones.