Es un riesgo del trabajo que se puede manifestar como una patología cuyo origen se halla en las relaciones interpersonales, manifiestas en las organizaciones y Empresas.
Sus efectos para la salud son palpable ansiedad, frustración, anulación de la personalidad, depresiones, tratamiento médico-psicológico y baja en el trabajo.
En virtud del artículo 115.2 de la Ley General de Seguridad Social, pueden llegar a considerarse como Enfermedades o Daños derivados del trabajo y, en consecuencia, gestionados como Accidentes de Trabajo.