Contempla las exigencias básicas que deben reunir los edificios, en materia de seguridad contra incendios. Se divide en dos partes fundamentales:
La primera contiene las disposiciones de carácter general y las exigencias que deben cumplir los edificios, para satisfacer los requisitos de seguridad y habitabilidad de la edificación.
La segunda está constituida por los documentos básicos cuya adecuada utilización garantiza el cumplimiento de las exigencias básicas.
El CTE fue aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo y constituye el marco normativo de referencia legal, homologable a las disposiciones vigentes en la Unión Europea.