Es la lesión o trastorno muscular, producida en la región lumbar, “dolor de espalda”, derivada de posturas forzadas o esfuerzos físicos, normalmente producida en el ámbito laboral (también en la vida privada) y, con ocasión y a consecuencia, de la “carga física” del trabajo.
Entre los factores relacionados con la actividad podemos señalar los sobreesfuerzos físicos, la permanencia en una misma postura durante un largo periodo de tiempo, la elevación y transporte de cargas pesadas o, de forma repetitiva, el uso inadecuado de herramientas, el carácter monótono de los trabajos, los posibles ambientes desfavorables, etc.
No obstante, también existen otros factores, de carácter individual, que pueden favorecer, o agravar, las posibles lumbalgias que padezca la persona, como son la vida sedentaria, el exceso de peso, el sexo, la edad, etc.
Normativamente, el criterio legal de referencia sería el Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre prevención de lesiones dorsolumbares, derivadas de la manipulación manual de cargas.