Sensación de ansiedad y temor que sufre el sujeto cuando debe acceder a un lugar elevado. Acostumbra a iniciarse al final de la infancia o, en algunos casos, al comienzo de la edad adulta.
También es conocida como fobia de las alturas. Puede ser también secuela de numerosos estrés psicológicos a los que se ven sometidos los habitantes de las grandes ciudades. Algunos especialistas lo relacionan, de igual modo, con el temor a no poder resistir la tentación de lanzarse al vacío.