La ozonoterapia o discólisis con ozono es un novedoso tratamiento, mínimamente invasivo, que requiere ser realizado por médicos especialistas. Los resultados son similares a los de la cirugía, satisfactorios en un 75-80% de los pacientes, con la ventaja de que la intervención es ambulatoria, con anestesia local, y el proceso de recuperación se reduce considerablemente.
Además, una de las grandes ventajas de este tratamiento es que si los resultados no fueran satisfactorios, no cierra las puertas a otros tratamientos, generalmente quirúrgicos.
El tratamiento, una vez analizada la idoneidad del paciente para someterse a esta técnica, consiste en tres etapas: aplicación de infiltraciones paravertebrales de ozono, inyección de ozono dentro del disco intervertebral, bajo sedación y con anestesia local y aplicación de infiltraciones paravertebrales de ozono.
La acción del ozono inyectado en el disco intervertebral produce en un primer lugar una deshidratación del disco, seguido de una reabsorción y retracción del mismo, con la consecuente reducción del volumen del material herniado, que ha sido el responsable de la comprensión del nervio, y por tanto del dolor lumbar.
Los pioneros en su utilización han sido los cirujanos de columna italianos, demostrando su eficacia en miles de pacientes. En España, el doctor Guerras, traumatólogo y cirujano ortopédico, con más de veinte años de experiencia en traumatología laboral y deportiva, realiza también esta intervención.